Clase 2

Un poco de historia...

En 1979, el biólogo molecular Jon Kabat-Zinn, practicante de yoga y meditación Zen, llegó a una intersección crucial en su vida: se propuso investigar los posibles beneficios de las disciplinas que estudiaba para conocer la mente y aliviar el estrés, en un contexto clínico.

 

Desarrolló entonces un curso de medicina mente-cuerpo de ocho semanas de duración, basado en prácticas contemplativas y totalmente despojado de creencias religiosas y culturales. Lo llamó Mindfulness Based Stress ReducMindfulness, o práctica de Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena.

El curso comenzó en el sótano de la Universidad de Massachusetts, donde Kabat-Zinn recibía derivaciones de pacientes que no habían encontrado alivio con tratamientos convencionales. El experimento fue un éxito: el programa demostró ser eficaz para aliviar un amplio abanico de síntomas: fobias y ansiedad, trastornos de la alimentación, conductas adictivas, trastorno límite de la personalidad, depresiones recurrentes, dolor crónico, psoriasis y muchas otras dolencias.

 

Tan acertada resultó la iniciativa que Kaiser Permanente, la prepaga más importante de Estados Unidos, incorporó al poco tiempo el programa a su cobertura, comprobando que el modelo MBSR ofrecía beneficios a corto, mediano y largo plazo.

El programa fundado por Kabat-Zinn dio origen a la Clínica de Reducción de Estrés (dentro del Centro Médico de la Universidad de Massachusetts). Ambos fueron tema del documental "La curación y la mente", a cargo del periodista Bill D. Moyers, así como de un libro del mismo nombre. El programa MBSR comenzó a implementarse en más de 200 centros médicos de EE.UU. y Europa, y se extendió más allá del ámbito clínico. En los años siguientes, Kabat-Zinn entrenó en atención plena a presidentes de empresas, jueces, miembros del clero, atletas olímpicos y miembros del Congreso de Estados Unidos.

reconectar con la vida

"Cuando bebas, simplemente bebe; cuando camines,simplemente camina". Proverbio Zen

El mindfulness cambia nuestra perspectiva y nos ofrece nuevas posibilidades para que pasemos simplemente de SER y luchar a tener una vida aventurera del dolor en vez de enfocarnos en él continuamente.

Un estudio reciente muestra que las prácticas de mindfulness como éstas (mirar a tu alrededor) no sólo son responsables de cambios estructurales en el cerebro, sino también prolongan la vida.

Hasta ahora, la investigación ha demostrado cambios psicológicos y cognitivos: mejoras en la percepción y el bienestar. La meditación también podria ayudar a restrasar el proceso de envejecimiento, protegiendo las capas, situadas en los extremos de nuestros cromosomas.

Ejercicio:Mira a tu alrededor y vive más

En este ejercicio te invito a centrar tu conciencia en un nuevo aspecto de la vida.

​Lugar: Podes elegir mirar de verdad una hoja de algún árbol específico, una piedra, una flor, una planta, una fruta.. También podrias hacerlo con un mueble, un objetivo decorativo, preguntándote como fue creado y cuantas personas participaron en su creación...

Duración: Todo lo que puedas!

Con curiosidad y sentido de la aventura podemos aprender y experimentar más, momento a momento.

​​

Meditación y Postura

Algunos ejercicios sugieren que te sientes en una silla para mantener la espalda recta. Como estamos recién empezando yo te recomiendo que no te exijas una postura perfecta, simplemente nos sentamos cómodos pero cada uno buscando su propia comodidad...

Lo importante primero, es acostumbrarnos a prepararnos para practicar, a conectarnos con nosotros mismos.

En mindfulness MENOS ES MÁS. Siempre!

Actividad: Despierta tu respiración

En cada actividad o ejercicio te quiero proponer prácticas e inspiraciones creativas... Este importante ejercicio nos ayuda a respirar más plenamente y nos fortalece, nos despierta para afrontar el diá con confianza y con más calma.

Lo podemos hacer sentados también, o en el suelo, pero la idea es ponernos de pie, con los brazos relajados a los costados, separando los pies tomando en cuenta el ancho de las caderas.

Inhalar y elevar los brazos lentamente hasta que las manos se junten por encima de la cabzea, palma con palma. Exlarar poco a poco mientras bajamos los brazos a los costados, moviéndolos despacio al ritmo de la respiración. Intentando respirar de forma más profunda y prolongada, tratando de sentir la pausa después de cada respiración.

Tiempo: Repetimos esto entre 6 y 9 veces.

¡Seguime!
  • Todo está en la Mente
  • https://twitter.com/bioneuropsi

Capital Federal - Buenos Aires - Argentina

© 2020 por Marcela Vazquez